martes, 8 de julio de 2008

Desde la montaña suena un violín de talalate

Reportaje especial
Son tus perjúmenes mujer fue la canción de un verano en España. Un trío de campesinos, dos no videntes, provenientes de Sarawaska, dieron a conocer La flor de pino. La Asociación de Promotores de la Cultura labora por nuestra música popular, pronto habrá un festival nacional en El Sauce


Roberto Sánchez Ramírez
ESPECIAL PARA LA PRENSA
rsanchez@managua.gob.ni

Ésta no es una historia de grandes hechos, ni famosos personajes. Es una historia con olor a madroño y reseda, sonidos de violín de talalate y marimba de arco. Es una historia de gente sencilla, en su mayoría niños chirizos y niñas de largas trenzas.

Es una historia que nunca ha sido escrita para primera página, ni para los espacios sensacionalistas de televisión pues no hay niños masacrados o con miembros mutilados. Son niños y jóvenes que ejecutan instrumentos musicales, cantan o bailan, verdaderos artistas populares, expresión viva de nuestra nacionalidad.

Sin embargo y en humilde cuna, nacieron algunas de las canciones nicaragüenses más conocidas a nivel internacional, basta con recordar que una de ellas, rescatada por Los Bisturices Armónicos e interpretada por Carlos Mejía Godoy y los de Palacagüina, fue la canción más popular de un verano en España, Son tus perjúmenes mujer.

LAS CANCIONES CAMPESINAS

Es extraordinaria la creatividad del campesino nicaragüense no sólo para componer canciones, sino también para fabricar sus instrumentos musicales, en este campo hay una tradición familiar, en especial la marimba, el violín de talalate, también conocido como violín “mico” o de “sobaco”. Lamentablemente, un complejo de clases mantuvo marginada esta expresión de nuestra cultura popular, por considerar que era algo de “jinchos”.

Don Salvador Cardenal Argüello inició el rescate de nuestra música popular, pero se concentró más en los sones de toro o de cacho y en los sones de marimba. Antes de 1972, un grupo de médicos integró Los Bisturices Armónicos, originalmente formado por Wilfredo Álvarez Rodríguez, César Zepeda (fallecido), César Ramírez Fajardo y Sotero Silva, quien se separó. Además de la afición por la música, les gustaba la pesca y la cacería, iban a lejanas comarcas donde también daban atención médica a la población campesina.

Dentro de esa relación entraron en confianza, conociendo los cantos del campo. Fue así que en Tonalá, Chinandega, el doctor Álvarez Rodríguez logró recopilar Son tus perjúmenes mujer. Recuerda el médico que la primera vez que la cantaron fue en un cumpleaños de Róger Fischer Sánchez.

Los Bisturices Armónicos recorrieron todo el país, recopilaron canciones como La cosigüineña, El garrobo, El muchacho tonto, Eva de amor, La cabra piquetona. Durante un festival campesino en Sacaclí descubrieron a Los Soñadores de Sarawaska, grupo integrado por Epifanio, Merchito (fallecidos) y Ceferino López. Es cuando también conocen la música de Flor de pino.

LA BRIGADA

A finales de 1975 nace la Brigada de Salvación del Canto Nicaragüense, promovida principalmente por Carlos “Chale” Mántica Abaunza y el entonces jovencito Wilmor López, apoyados en el programa que Carlos Mejía Godoy tenía en la Radio Corporación con el nombre de El son nuestro de cada día, donde se hacían llamados para que se enviaran canciones, apodos, refranes, dichos y dicharachos.

Recuerdo a Wilmor con una grabadora, pocos recursos económicos, pero lleno de una gran vocación recorriendo el país en buses destartalados, así se pudieron recopilar centenares de canciones. Se dieron a conocer compositores como: Enrique Soza Godoy, de León; Humberto Aguilar Sáenz, más conocido como “Tata Beto”; Enrique Plazaola, “Jarocha”, guitarrista; Raúl Somarriba González, don Chilo Martínez y el entusiasta colaborador doctor Heriberto Carrillo.

En esta etapa se rescatan canciones que datan de la época de la lucha del general Augusto C. Sandino en las montañas segovianas. La música campesina nicaragüense llegó a través de los discos de larga duración, se popularizó a través de nuestros más conocidos compositores, entre ellos Camilo Zapata, Ervin Krüger, Otto de la Rocha y Jorge Isaac Carballo.

DESTACADA LABOR DE APC

A partir de 1979 hay una gran promoción de la cultura popular, la música campesina se da a conocer a través de festivales, grupos venidos del campo viajan por diferentes países, van a Europa. Se funda la Asociación de Promotores de la Cultura (APC) que se constituyó legalmente en febrero de 1990.

En festivales y otras actividades culturales se ha sumado el esfuerzo de la Asociación de Promotores de la Cultura de Nicaragua, el Plan para el Desarrollo de la Música Nicaragüense, el Grupo de Cámara Kinteto y el Fondo de la Música Nacional (Fomunic), con el apoyo del Reino de Noruega.

Actualmente atienden a 70 grupos musicales, 28 del casco urbano y 42 campesinos, con casi 700 miembros en su mayoría jóvenes de ambos sexos que ejecutan teclado, flauta dulce, marimba, trombón, guitarra, guitarrilla, acordeón, violín y percusión menor.

Asimismo apoyan a 12 grupos en Jalapa, 7 en Condega, uno en Pío XII (Masatepe), 15 en El Sauce, uno en Pueblo Nuevo y 22 en El Rama, beneficiando a más de 200 jóvenes y niños. Con todos estos grupos se han organizado las llamadas “audiciones municipales” a través de muestras, y los ganadores participan en los festivales a nivel nacional.

Estos festivales permiten que las comunidades den a conocer sus propios valores en otros campos. Asisten en calidad de invitados las danzas, las expresiones plásticas, los poetas populares, músicos, muestras de comidas típicas y artesanías. Este año la actividad para niños, adolescentes y jóvenes fue en Pueblo Nuevo, fueron ganadores el grupo infantil Los Pollitos, con el tema El zanatillo y en categoría juvenil Contecatl.

Entre los grupos campesinos se destacaron Primavera, de la comunidad El Pencal, de Pueblo Nuevo. En Condega los triunfadores fueron Los González, de la comarca de El Peñasco. Grupos de Managua que se han destacado son: Frutos de mi Barrio y Sol Naciente. En Jalapa: Los Jalpinos, los Jilgueros Segovianos, de la comunidad del Escambray. Esta labor se realiza en muchas comunidades que ni siquiera figuran en los mapas.

En El Rama el ganador fue el grupo infantil Ritmo Caribeño, y el Familiar de la comunidad campesina de Las Iguanas. En Pío XII, una comunidad jurisdicción de Masatepe, ganó en categoría infantil el grupo Los Pequeños Jarabes; en juvenil Jarabe Musical No.1; Los Pequeños Ruiseñores y un grupo de jovencitas que tienen el nombre de Constelación, de El Sauce, y Los Aspirantes del Norte, de Agua Fría.

Muchos de los temas que ejecutan estos grupos son de su propia creación, fruto del llamado Plan para el Desarrollo de la Música Nicaragüense. Los grupos provienen de lugares como: El Escambray, en Jalapa; San Lucas, en el departamento de Madriz; Las Iguanas, en El Rama; La Montañita, de Estelí; Mata de Guayabo, Masatepe; El Pencal, en Pueblo Nuevo; La Montaña, en Salale, en El Sauce.

Este año se realizará, el 23 de abril, el X Festival Nacional de Música Juvenil, Niñez y Adolescencia en El Sauce, con motivo de celebrarse el centenario de haber sido elevada a ciudad. Se han realizado ya 18 audiciones municipales e igual número de festivales nacionales, todo con el apoyo del Reino de Noruega. A eso hay que agregar todos los eventos que se efectuarán a nivel local en una gran cantidad de comunidades rurales, ocasiones en que el ordeñador se vuelve cantor y un jornalero guitarrista.

Todos estos grupos, en plan competitivo tienen sus seguidores que llegan a veces desde largas distancias a lomo de mula dando un curioso espectáculo, cuando al frente de donde se realiza el festival se ven apersogadas gran cantidad de bestias. En improvisados escenarios nuestros campesinos demuestran sus habilidades artísticas, nacidas del mismo vientre del pueblo.

FESTIVALES DE MARIMBA

El Plan para el Desarrollo de la Música en Nicaragua ha logrado un proyecto en que se han unido la APC, Kinteto y Fommunic, habiendo formado un buen número de instructores musicales con título reconocido por el Instituto Nicaragüense de Cultura; se ha publicado la revista Quinto Sol, un libro de teoría sobre flauta dulce y guitarra, así como una obra de la música nicaragüense.

Actualmente este plan realiza actividades en El Sauce, León, Pío XII (Masatepe), El Rama, Pueblo Nuevo, Condega, Jalapa, Managua, Estelí y Jinotepe. Se atiende a más de 30 grupos campesinos que suman unos 600 participantes. De mucho atractivo es el Festival de Marimba en el que niños y jóvenes demuestran su destreza en la ejecución de este instrumento tan propio de nuestro folclor. Uno de estos festivales fue dedicado a don Felipe Urrutia y sus Cachorros, otro de los grupos más destacados de la música campesina segoviana.

“EL CHELE” ROJAS

Me encontraba en el Parque Loma de Tiscapa, con el Alcalde de Managua, cuando se le acercó a “Nicho” un hombre de mediana edad. Antes había estado dirigiendo a un grupo de niños, provenientes de Pío XII jurisdicción de Masatepe, quienes ejecutaron varias piezas musicales. En forma decidida le dijo que tenía un proyecto con niños y jóvenes y que necesitaba apoyo para adquirir varios instrumentos musicales, el Alcalde le dio una respuesta afirmativa.

Así conocí al profesor Manuel Rojas Porras, de la Asociación de Promotores de la Cultura, conocido como “El Chele” Rojas. Durante años ha sido conocido músico en las bandas de filarmónicos en la Meseta de los Pueblos. Como instructor de la APC ha organizado a niños y jóvenes en las comarcas de Mata de Guayabo, La Curva, Pío XII, Santa Rita, en los municipios de Masatepe y Nandasmo.

Pero “El Chele” Rojas no sólo tiene la vocación para enseñar, es un entusiasta organizador, gestor en la tarea de conseguir instrumentos, tal como lo hizo con “Nicho” Marenco, ha logrado conducir a muchos jóvenes a actividades sanas y que pueden hasta ayudarles a ganarse la vida a través de la ejecución de algún instrumento musical.

Me imagino a “El Chele” Rojas durante el verano en medio de polvazales o capeando charcos en invierno, lleno de lodo, por esos caminos rurales que parecieran no conducir a ninguna parte. Tal vez con una guitarra o una trompeta, pero sobre todo cargando decisión y entusiasmo, con una vocación a toda prueba, alegre al ver un niño ejecutando una flauta.

Cuenta “El Chele” que cuando inició el proyecto enviaba notas de invitación a los padres de familia y nadie acudía a su llamado. Comenzó a hacer rifas para recaudar fondos y no faltó quién dijera que era un negocio personal. Entonces visitó casa por casa explicando en qué consistía el plan, contando cómo a través de la música se pueden aportar valores morales y sociales.

El proyecto, les dijo, es aprendizaje y recreación sana, logró entonces la participación de la comunidad, el apoyo moral y material, ahora los niños y jóvenes se presentan en las celebraciones importantes de la comunidad, las Fiestas Patrias, Día de la Madre, en Navidad y hasta fuera de Pío XII, recientemente en el festival dedicado a Andersen en el Parque de la Loma de Tiscapa.

OTROS PROMOTORES

A todo lo largo de Nicaragua los promotores de la APC han desarrollado una gran labor a través de personas, muchas poco conocidas, pero profundamente identificadas con sus comunidades donde son apreciadas y respetadas. Verdaderos promotores de la cultura popular como Pedro Berroterán, Leonel Calero, Alfredo Rivera, Dionisio Castellón, René Gallegos, Pedro Quiroz, Ernesto Soto, Lautaro Ruiz, Felipita Cermeño, Bayardo Gámez, Jacinto Salinas, José Canales, Randolfo Rivera, Augusto Nicaragua, Flabio César Tijerino, Emilia Tórrez, Rigoberto Ortiz, María Elena Morales, Néstor Osorio, Marta Calero, María Gallo, Carlos Zamora.

“El Chele” Rojas nunca le va a quitar el espacio de las revistas en los periódicos a Chayane o Mark Anthony, pero tiene el espacio ganado en la gratitud de niños y jóvenes, hombres y mujeres del campo que antes usaban sus manos sólo para cortar café o desgranar maíz.

Es uno de los muchos nicaragüenses que en una labor callada vienen haciendo la historia musical de tierra adentro o en los barrios marginados de nuestras ciudades, una historia que tiene el eco del canto de los pájaros o del viento cuando atraviesa los pinares segovianos. Una historia que bien se merecía una bisagra en este diario.

FESTIVAL EN EL SAUCE

Con motivo de cumplirse el centenario de haber sido elevada a ciudad El Sauce, se realizará el X Festival Nacional de Música Juvenil, Niñez y Adolescencia el sábado 23 de abril, promovido por la Asociación de Promotores de la Cultura, Grupo de Cámara Kinteto, Fonmunic y el apoyo de la Real Embajada de Noruega.

Participarán el grupo Sonido y Ritmo, de El Rama; Los Pequeños Jarabes, de Pío XII (Masatepe); Los Pollitos, de Pueblo Nuevo; Frutos de Mi Barrio, de Managua; Jalpinos, de Jalapa; Los Pequeños Ruiseñores, El Sauce, en categoría infantil. En categoría juvenil. Jarabe Musical No.1, Pío XII (Masatepe); Sol Naciente, de Managua, y Constelación, de El Sauce. En junio se realizará el Festival de Música Campesina en el Parque Histórico Nacional Loma de Tiscapa.

ACADEMIA DE GEOGRAFÍA E HISTORIA DE NICARAGUA.